domingo, 2 de agosto de 2026

EL CENTENARIO DE LA PETENERA MIXTECA

Image: Nelly Torres Avendaño, Soledad y Alicia Torres
 Silva vistiendo el primer atuendo de la Petenera Mixteca,
1935

Investigación: Mtro. Jorge Mejía Torres

Edición y diseño: Diego Mejía Ortega

Diseño y edición para Internet: José G. Mejía Ortega


Oaxaca 2026


El contenido puede ser utilizado para fines de difusión cultural mencionando la fuente.



Con cariño y respeto a los miembros de las

 familias: Torres, Avendaño y a todos los

 herederos de aquellos que participaron en la

 Petenera Mixteca.


Con aprecio y reconocimiento a los pobladores y

 autoridades de Asunción Nochixtlán, Oaxaca.



Con agrado recibimos la noticia del retorno de la delegación de Asunción, Nochixtlán como representante de la Región Mixteca al espectáculo de la Guelaguetza en el Cerro y justamente cuando se cumplen 100 años de que los habitantes de la comunidad realizaron el rescate de la música y los bailes de Ahuhuetitlán y Siloacayapan.

A lo largo del siglo XX los antiguos habitantes de la ciudad de Asunción, Nochixtlán, sostenían el hecho de que esta población representó, a la Región Mixteca en el Homenaje Racial realizado en 1932 y en las celebraciones de los años siguientes las cuales recibieron diferentes nombres, interpretando una danza llamada La Petenera Mixteca. 

Esto difiere de la aseveración de que la ciudad de Huajuapan con el Jarabe Mixteco, desde principios del siglo XX fungió como la representación regional en las fiestas antes mencionadas; pero asunto no había sido metodológicamente estudiado, por lo tanto se asume por cierta esta última aseveración. 

El presente trabajo expone la investigación que realizamos aclara el tiempo en el que Nochixtlán aportó a la Región Mixteca los bailes que fueron adoptados por Tlaxiaco y otras localidades y son hora patrimonio de la Mixteca junto con la Canción Mixteca; y que la representación nochixteca participó en el Homenaje Racial celebrado el 25 de abril de 1932 y en las siguientes celebraciones que recibieron varios nombres en 1933 fue parte del Primer congreso de Historia de México, en 1934 la Xuani Scuba y 1935 representando a la Región Mixteca; o en su caso, para dar por hecho que la única representación de la Región Mixteca ha sido el Jarabe Mixteco de la ciudad de Huajuapan de León. 

Aunque tratamos con rigor la investigación, al no encontrar otra forma de inicio, partimos de los anecdótico para luego fundamentar una probable comprobación; en todo caso y considerando la historia como una constante dialéctica, nos parece suficiente el hecho comprobatorio tal como lo hemos estructurado. 

Mtro. Jorge Mejía Torres 



ANÁLISIS SOCIO REPRESENTATIVO DE LA PETENERA MIXTECA

Antes que nada debemos aclarar que estamos hablando de una manifestación sincrética, que para entenderse debe considerarse como la visión que poseían los criollos de la cultura Mixteca luego de que estos habían asumido y reconfigurado las formas de expresión musical y dancística traída por los europeos a lo largo de tres siglos, de otro modo no será comprensible este trabajo. 

El sincretísmo se dio sobre todo porque hasta bien entrado el siglo XX los criollos de la Mixteca trataban de conservar una serie de costumbres cosmopolitas europeas, tanto en su forma de vida como en las representaciones estéticas que realizaban de tal modo que en la Mixteca Alta eran comunes los conciertos y las reuniones en azul y rosa para los jóvenes y señoritas, y en negro y blanco para las señoras y señores, como también lo eran las veladas literarias y musicales, y otras más que van de la literatura a la gastronomía, de la música a la danza y del comercio a la religión

En Nochixtlán, desde principios de siglo XX existían varias agrupaciones musicales, además de la orquesta para los oficios religiosos que también amenizaba los bailes y también una banda de Jazz  -al parecer la primera organizada en el sureste de México- ambas integradas por miembros de la familia Torres, cuyo ámbito de desempeño llegaba hasta Tlaxiaco, el llamado “Paris chiquito”, por sus costumbres europeas. 

El patriarca de la familia Torres, Mariano Torres había organizado tanto la orquesta como la “Torres Jazz Band” con las que abarcaba una buena parte de la Mixteca llevando sus interpretaciones ya que, como dijimos antes, en Nochixtlán en Tlaxiaco y otras poblaciones eran comunes las manifestaciones culturales “europeas”, los bailes y reuniones con lo más selecto de la música europea y nosteamericana, los conciertos de música clásica y los oficios religiosos, realizados en las grandes celebraciones de cada población eran conlcuidos con la participación de coros y orquestas que interpretaban los “Te Deum Laudamus” más fastuosos, era de rigor escuchar el de la autoría de Remigio Calahorra. 

En las veladas literario-musicales la participación artística de niños y jóvenes era parte central, pues se les educaba en las disciplinas artísticas y había músicos profesionales -uno de ellos el maestro Fidel Torres Silva- que interpretaban conciertos públicos y privados en las poblaciones mas importantes, en las cuales los bailes y las costumbres conservaban el mas puro sabor y estilo porfiriano. 

Pero finalmente, como sucede en muchas partes, aun con todo y su cosmopolitismo, los mixtecos por adopción padecían una orfandad que les calaba profundamente, cada vez era mas evidente que su raíz original se diluía con el tiempo y las nuevas generaciones eran más mixtecas y menos europeas, de tal manera que se ajustaban a la realidad que vivían y, no sin algunas restricciones, suplían la falta de autenticas manifestaciones con la apropiación de las expresiones provenientes de los mixtecos. 

Tal es el caso de la Petenera Mixteca pues es la visión indígena que  los mixtecos estructuraron a partir de las danzas y músicas españolas, para luego considerarlas propias, después los criollos retoman esta construcción cultural y la transforma en los tiempos en que el indigenismo era parte medular del discurso político y cultural. 

Desde mi punto de vista el valor mayor de la Petenera Mixteca radica en que es el mejor resultado del sincretismo estético entre lo Mixteco y lo Criollo ya que reunió las formas musicales provenientes de España, con la delicadeza expresiva de las danzas de los habitantes de la Mixteca Alta, manifiesta en los suaves requiebros y zapateos, y generó un abrevadero para su propia necesidad de raíces e identidad, pero también sirvió para significar la grandeza de los veneros indígenas que soportaron taques y persecuciones, creando así una identidad a la que todos aportaron y de la que todos abrevan hasta la actualidad. 


LOS TESTIMONIOS

Para conocer de voz de sus participantes recabamos los testimonios de María Alicia Torres Silva y de su sobrina Constanza Margarita Nelly Torres Avendaño quienes interpretaron el baile de 1927 a 1959; Alicia era el vivo ejemplo de los criollos que habitaron la Mixteca en el siglo XX, su genotipo, como el de la mayor parte de los miembros de la familia Torres Silva era completamente opuesto al de los mixtecos; de tez muy clara, ojos azules y cabello castaño claro ligeramente ondulado que complementaba con modales finos y delicados era nombrada comúnmente como “la biche Torres”; Nelly, miembro de la familia Avendaño se distinguía por ser de mayor estatura y su belleza de castiza española.

Alicia Torres Silva y Nelly Torres Avendaño

Alicia Torres Silva nos proporcionó la información en  el año 2007, cuando contaba con 89 años, en una entrevista en la casa familiar; haciendo gala de su buena memoria, nos narró lo siguiente: 

“En el año de 1925, se llevó a cabo en la ciudad de Tlaxiaco, la reunión de los profesores de Cultura Estética, como parte de las Misiones Culturales;  a esta reunión asistieron, entre otros, el Profesor Policarpo T. Sánchez, representante del departamento de Educación; el profesor Manuel Hernández, director de la Escuela Primaria de Nochixtlán; y el músico violinista Fidel Torres Silva, profesor de la materia de Cultura Estética en las escuelas de Nochixtlán”. 

“En Tlaxiaco tuvieron la oportunidad de presenciar los sonecitos que los indígenas mixtecos bailaban ya que hubo representaciones de cada una  de las poblaciones que habían asistido; el maestro Hernández, versado en el baile, como correspondía a todos los profesores, tomaba apuntes y notas de los pasos y las evoluciones mientras el maestro Fidel Torres Silva, mi hermano, hacía la recopilación de la música y las partituras de cada uno de los sones”. 

“Una vez que ellos regresaron se iniciaron los ensayos del baile con las señoritas del pueblo y algunos jóvenes de familias conocidas, cuando estuvo listo se interpretaba en cada ocasión importante, la orquesta de mi padre, Mariano Torres (Papa Nano) interpretaba la música y participábamos bailando varias parejas”. 

“Para el vestuario femenino los mayores diseñaron un traje inspirado en la leyenda de Itandehui, tenía motivos prehispánicos y llevábamos atados de trigo, los hombres llevaban pantalón y camisa de manta y un cotón de buena lana”. 

“El baile era una expresión de las familias del pueblo y los mayores no pensaban más que en interpretarlo en los espectáculos y celebraciones del pueblo; pero un día nos dijeron que teníamos una invitación para ir a Oaxaca a participar en el “Homenaje Racial”, parece que esta invitación llegó fuera de tiempo y muy cerca de la fecha del espectáculo, todo hacía ver que los organizadores, entre los que se encontraba el maestro Policarpo T. Sánchez, no tenían idea de a quien invitar y corrieron la invitación a la autoridad de Nochixtlán a última hora” . 

“Al Homenaje Racial fuimos, además de Angélica Castillo, yo Alicia Torres (la Biche), Ana María Gala (Tatis), Benjamín Zárate y Arnulfo Fuentes, y algunos otros más que no me acuerdo de sus nombres”. 

“El baile consistía en zapateos muy delicados, los muchachos y las muchachas no nos tocábamos, de otra manera nunca nos hubieran permitido participar, guardábamos distancia entre unos y otros, tal como bailaban los nativos de aquellos pueblos, ellos eran muy delicados, ya para terminar improvisábamos un poco, pero siempre sin tocarnos, solo nos veíamos y muy recatadamente”. 

“A estas parejas se agregaron cuatro parejas de Huajuapan, quienes no bailaban, solo iban vestidos con su ropa diaria y tejiendo sombreros y petates de palma; además iban otras mujeres, vistiendo huilpiles a la usanza de las mujeres triques, recuerdo que llevaban una jícara en la cabeza”. 

“Los músicos que acompañaron La Petenera en el Homenaje Racial fueron: el Mtro. Fidel Torres Silva  (el biche), al violín; Manuel Torres Silva (el negro), al banjo; Mariano Torres Pérez (Papá Nano), al bajo sexto; Miguel Fuentes (el coyote), al clarinete; Luis Fuentes, a la flauta; Roberto Noguera (el güero), en la batería; Alfonso Torres Silva, al contrabajo; el niño Guillermo Torres Avendaño, al violín; y Ángel Fuentes, al contrabajo”. 

Las crónicas del evento resumieron: “La Cañada y la Mixteca llegaron juntas depositando ante (la señorita) Oaxaca "todo el trópico lleno de vida y de naturaleza", así como exponiendo algunas de sus diversas costumbres… “La Mixteca presentó una danza con cuatro parejas llamada la “Petenera Mixteca”… “Los mixtecos de Huajuapam llegaron tejiendo sombreros de palma”; 

“Participamos luego en muchas ocasiones, después por intereses propios de la política, que yo no pude entender,  ya que las mujeres teníamos restringido el acceso a las “cosas de los mayores” dejamos de asistir, entonces los de Huajuapan se convirtieron en los representantes de la Región Mixteca, sin embargo la Petenera se siguió presentando en el pueblo”. 

La Sra. Nelly Torres Avendaño nos ofreció informaciones que complementaron lo dicho por Alicia Torres, fue en su casa familiar en la ciudad de Oaxaca:

“Decían los mayores que la primera ocasión en que se presentó la Petenera Mixteca fue el 15 de agosto de 1926 en la celebración de la fiesta de la Virgen de la Asunción, patrona de Nochixtlán, fue en el atrio de la iglesia; el impacto que causo fue tal que a partir de entonces se presentaba cada año”

“Fueron dos vestimentas femeninas, la primera era una copia sacada de los huipiles que se habían utilizado en las Fiestas de Centenario de la Independencia en la ciudad de México y para el segundo aprovecharon la descripción que aparece en la novela <Ita Andehu>”.


LA PETENERA 

Juan Menéndez Pindal en El Romancero Asturiano explica que la petenera sustituye al romance al popularizarse en toda España: “. . . la tropical petenera popularízase en todas las regiones y, cual débil flor trasplantada, languidece bajo el sombrío cielo del Norte en labios del hijo de Astúrias o Galicia; e insulsas cantinelas y picarescas tonadillas, sustituyen poco a poco a los tradicionales romances cantados en tono grave y melancólico”.

Guillermo Prieto en “Memorias de Mis Tiempos”  nos explica como llegó la petenera a México: “Con cierta chunga andaluza llegaron a México ”La Petenera” y La Manta”.

Adelante expone la forma en que se organizaban los bailes en la mitad del siglo XIX, al empezar se bailaban jarabes y sonecitos en el intermedio se bailaban y cantaban las peteneras que “llegaban perfumadas con las brisas de Veracruz”. 

Indica también la forma adecuada de bailar: “en la mayor partes de los bailes, se aislaban las parejas, no había comunicación”. . . concluye diciendo: “Por regla general el que quiera en México distinguir a la primera ojeada un bailes de gente bien educada y uno de cierto pelo, fíjese un momento. El bailador de cierto pelo toma el baile como por tares, suda y se afana como lañando o dándole a una bomba. . .”

Pero la petenera era parte de los espectáculos de la época, una reseña periodística da cuenta del programa realizado en 1840: “<en la calle de la compañía, núm 10. . . el Sr. Lázaro Quintana cantará las seguidillas de Pedro La-Cambra las que bailará el Sr. Francisco Ceballos y el Sr. José López. – Seguirá el zapateado por el Sr. López y el Sr. Quintana cantará la petenera americana . . .

Una vez recabados estos datos, que complementamos con  los aportes de algunos habitantes de Nochixtlán, pasamos a la comprobación historiográfica de los mismos la que completamos utilizando los acervos siguientes:  Archivo General del Gobierno de Oaxaca; Archivo Histórico de la Ciudad de Oaxaca de Juárez; Archivo de la Fundación Cultural Bustamante Vasconcelos; Archivo del Maestro Jorge Mejía Torres e Internet.


LA HISTORIA

El primer punto a aclarar históricamente fue la realización de la reunión de los maestros de Misiones Culturales que mencionaron las ; encontramos que antes de 1930 se realizaron dos reuniones, una de ellas, no en la población de Tlaxiaco, sino en la población de Santiago Yolomecatl, situada en el camino entre Nochixtlán y Tlaxiaco; esta reunión se celebró en diciembre de 1925. 

Comprobamos que la afirmación de Alicia Torres Silva acerca de que la música y la danza de la Petenera Mixteca habían sido recopiladas por los maestros Fidel Torres y Manuel Hernández durante la reunión de las Misiones culturales celebrada en 1925  en el libro de Jonatan Gamboa Herrera “Las misiones Culturales entre 1922 y 1927, aunque la Srita. Torres  la situó en la situó en Tlaxiaco la reunión se realizó en diciembre de ese año en Yolomecatl.


Gamboa Herrera, Jonatan Ignacio: Las Misiones Culturales entre 1922 y 1927/ p. 4: <… Para el invierno de 1925, se llevaron a cabo nuevamente las Misiones Culturales, esta vez llegaron a … Aguascalientes en Aguascalientes, La Paz en Baja California, Tepehuanes en Durango, Iguala en Guerrero, Tianguistengo en Hidalgo, Metepec en el estado de México, Monterrey en Nuevo León, Tepic en Nayarit, Yolomecatl y Oaxaca en Oaxaca>


Recibimos de Nelly Torres el original manuscrito de la Petenera y un ejemplar de la primera edición, como parte de las obras de Música Oaxaqueña estilizada por Heriberto Sánchez y un manuscrito realizado por  Fidel Torres en 1969, poco antes de su muerte.

Primera edición de la Petenera Mixteca, estilizada Ca. 1934 


Manuscrito de la Petenera Mixteca realizado en 1969 por Fidel Torres Silva.


En cuanto al vestuario Alicia Torres nos informó que este había salido de la lectura de la leyenda Ita Andehui y eso es cierto pero para el segundo vestuario.

Nelly Torres Avendaño nos informó: “Mi padre (Fidel Torres) afirmaba que las primera participaciones de la Petenera en Oaxaca fueron en 1928 y dos años más, que el modelo del primer vestuario se obtuvo de los códices prehispánicos y de los trajes que portaron las mujeres en el desfile del Centenario de la Independencia; “era un sencillo huipil y enredo de manta al que se le hizo una cenefa con la greca de Quetzalcoatl y espigas de trigo””.

También nos informó que la segunda indumentaria provino de la interpretación que realizaron, cerca de 1940, de la vestimenta que llevaba la princesa “Ita Andehui”.

Un segundo paso consistió en confirmar documentalmente la participación de Asunción Nochixtlán como representante de la Región Mixteca celebraciones a nivel estatal y nacional, para ello pusimos en marcha un sistema híbrido de comprobación, esto es, incluimos el análisis de textos y de fotografías, tanto físicas como digitales e inclusive por la red de Internet. 


LA FIESTA DE LA AZUCENA

Una vez concluida la lucha revolucionaria los gobernantes buscaron celebraciones que sirvieran para fortalecer la nacionalidad mexicana, una de ellas fue la celebración del “Lunes del Cerro” que a partir de 1928 renombraron como “Fiesta de la Azucena” y en ella se pretendían rememorar la música, las danzas y las leyendas de los pueblos.

Las danzas que tuvieran alguna significación de los pueblos originarios acudían a invitación de un comité organizador en el que participaba el profesor Policarpo T. Sánchez quien mandó la invitación a Nochixtlán; la delegación de Asunción Nochixtlán con su petenera acudió a partir de  1928 y hasta 1930 pues en 1931 se suspendió debido al gran terremoto que destruyó parte de la ciudad y el Estado; estas fueron las primeras presentaciones fuera de la población.


EL HOMENAJE RACIAL A LA CIUDAD DE OAXACA

En 1932 para celebrar el IV Centenario de la elevación de la ciudad de Antequera en el Valle de Oaxaca diseñaron una ceremonia que reuniera significados de distintas culturas.

Monografía del Homenaje Racial.
Argumento para la ceremonia al aire libre con
que se celebrará el IV Centenario, que Oaxaca
obtuvo la Jerarquía de Ciudad, autores, Doctor
AlbertoVargas. Profesor Policarpo T. Sánchez.
Alfredo Canseco Feraud.


El libreto decía; “Llega la Mixteca con sus más auténticos tipos regionales; se tejerá la palma por hombres y mujeres durante el desfile; se exhibirán cotones y sarapes de Chilapa y Teposcolula; dorados manojos de trigo, claveles de Tlaxiaco; petates y sombreros adornados; frente al dosel de Oaxaca se entonará la inconfundible Canción Mixteca de José López Alavéz”.

Panorámica del acceso a la Rotonda de la Auzucena desde el
interior, al fondo la imponente Sierra de San Felipe del Agua,
a las autoridades esperando junto a un arco triunfal y una
explanada sin foro por la que deambulan los perros.

Los “típicos Charritos de Culito” que se mencionan en el libreto.

Al frente “Los Cuerudos” de Miahuatlán y Ejutla vistiendo sus
 típicas “cueras” de gamuza, al fondo la delegación de los Mixes.

La  delegación de Mixteca fue, junto con las de Oaxaca y el Istmo una de las más destacada, por su representatividad y por la elegancia de sus integrantes; el miércoles 20 de abril, apareció una reseña en  el Diario Mercurio: <La llegada de los embajadores raciales a la capital del estado fue objeto de celebraciones no programadas, realizadas por oriundos de las regiones, pero radicados en la ciudad. El Istmo y la Mixteca, organizaron contingentes a fin de recibir dignamente a sus representantes y con ello, “dar una magnífica impresión a las viajeras a su llegada a esta ciudad”>.

Una primera actividad fue la realización de un baile en honor a la Embajadora de la Región Mixteca, la crónica dijo: <Asimismo, cada una de las embajadoras fue objeto de un homenaje a través de un baile de gala en el Casino de Oaxaca. Los organizadores habían exhortado a la población oriunda de cada región pero radicada en la ciudad, a participar en esos eventos. Estos bailes no eran populares, es decir, no todos estaban invitados  en “algunos  se desarrollaron en un ambiente pleno de distinción y elegancia. Tales fueron los bailes efectuados en los aristocráticos salones del Casino de Oaxaca, dados en honor de la Señorita Oaxaca y Embajadora de la Sierra y la Mixteca”>.

Diario “Mercurio” Jueves 21 de abril de 1932 y Vega mayo de 1932.

Delegación de la Región Mixteca en el Homenaje Racial a la Ciudad de
 Oaxaca 25 de abril de 1932; niveles superiores: mujeres vistiendo huipiles
 y llevando atados de espigas de trigo, un músico sostiene una guitarra;
 nivel medio: hombres vistiendo ropa de manta, a la derecha don Mariano
 Torres de sombrero negro sostiene el mástil de un contrabajo; de pie:
 las autoridades y los principales vistiendo de gala.



EL PRIMER CONGRESO MEXICANO DE HISTORIA 1933

La siguiente participación de la Petenera Mixteca fue en Oaxaca fue durante el Primer Congreso de Historia, celebrado en 1933; al ser organizado por el Gobierno Federal, el Gobierno del Estado y el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, la organización y recursos fueron mayores para esta ocasión los participantes fueron separados del público y las autoridades regionales fueron enviadas también al público; las muestras fotográficas tuvieron una mayor calidad y permiten distinguir a cada uno de ellos.

Panorámica del Homenaje Racial con motivo del Primer Congreso
 Mexicano de Historia; Oaxaca 20 de noviembre de 1933.

Los participantes que formaron parte la delegación de la Región Mixteca fueron los mismos que asistieron al Homenaje Racial y les podemos apreciar sentados en la tribuna que se dispuso para ellos, no aparecen en la fotografía los bailarines pues esto habían sido ubicados en otro lugar.

Delegación de la Región Mixteca al Primer Congreso Nacional de
 Historia Oaxaca 20 de noviembre de 1933; a la izquierda los representantes
 de Huajuapan tejen sombreros; arriba: las representantes abajo: los
miembros de la Orquesta Torres (también Torres Jazz Band)

Mariano Torres Chávez

Fidel Torres Silva

Alfonso Torres Silva

Manuel Torres Silva

Guillermo Torres Avendaño

Miguel Fuentes Herdz. 

En 1934 se anunció por primera vez el: “Lunes del Cerro, fiesta de la luz del ensueño, de la tradición y la Leyenda” y se presentó un espectáculo titulado Xunani Xuba, la participación de Nochitlan se anunció como “Danza Tradicional Mixteca”.





Participantes de la Petenera en 1934 a la izquierda
Nelly Torres Avendaño, Soledad Torres Silva, Alicia Torres Silva.

En 1935 con el inicio de la etapa llamada Cardenista, la atención se centró en la producción e industrialización del país y la atención de la Fiesta del Lunes del Cerro se trasladó a la Exposición Regional que se llevó a cabo en la Ex Hacienda de Aguilera; Nochixtlán represento a la Mixteca portando atados de espigas de trigo y luciendo finos sombreros de palma en los que se leía:  “Exposición Regional 1935”.

Participantes en 1935, la fecha se encuentra en el ala
del sombrero que decía “Exposición Regional 1935”.

La tendencia a la realización de la “Gran Feria Regional” continuó, en 1937 se organizó una calenda popular que recorrió las calles de la ciudad hasta el cerro del Fortín; dos años después se organizó un "Desfile Racial", para rendirle pleitesía y en 1940 se realizó el "Homenaje a la Diosa Centéotl",  se llevaron a cabo concursos de trajes regionales, de flores silvestres y de frutas mejor cultivadas y el Concurso de la Canción Popular de 1939 .

A partir de 1941, como forma de economizar las escuelas de la ciudad elegían una región del Estado, ensayaban los bailes y se presentaban en el Cerro, ese año la Región Mixteca fue anunciada en el programa como “Danza Tradicional Mixteca, interpretada por los alumnos de la escuela Andrés Portillo, acompañados por la Banda de Música Municipal”, no era más que la Petenera Mixteca, ahora interpretada por niños y jóvenes citadinos.


Hubo cambios también en Nochixtlán, pues la vestimenta femenina que era el traje con reminiscencias prehispánicas pasó a ser la interpretación del vestido que aparece en la Leyenda Ita Andehui descrita en la obra del mismo nombre recopilada de la tradición mixteca por el profesor  Manuel López Ruiz, reinterpretada por el Lic. Manuel Martínez Gracida e impresa en Oaxaca en 1906, dice la descripción:

<Vestía con todo pudor el traje indígena, compuesto de huipilli bordado con caprichosas
figuras, y enagua de color azul con una faja blanca horizontal recamada de labores artísticas de rojo, morado, amarillo y verde, formando un mosaico, la 'cual le caía hasta abajo de la pantorrilla y ceñía la cintura con faja de seda sil vestre. Su pié diminuto
calzaba sandalia de pita; En las orejas ostentaba nacochtlis, de oro, en el cuello gargantilla del mismo metal con piedras de chalchihttitl intercaladas, y en los brazos finísimas pulseras con pendientes de cascabeles y plata. Su tocado lo componían dos hermosas trenzas enrolladas en la cabeza, y adornadas con flores del campo>.
Martínez Gracida, Manuel y López Ruiz, Mariano: “Ita Andehui”, Leyenda Mixteca; pp. 4,5; Oaxaca 1906.

El Periódico “Oaxaca Nuevo” del martes 29 de julio de 1945 informó que la Región Mixteca fue representada por la Escuela Federal Tipo (hoy Primaria Benito Juárez) y solo acudían los  pueblos del Valle, principalmente los danzantes de la Pluma de Cuilapan y Zaachila, para participar en los Lunes del Cerro.

La Petenera Mixteca continuó participando en las fiestas cívicas y religiosas de la población,  la imagen del 17 de septiembre de 1946 de las participantes en las Fiestas Patrias, es la única ocasión llevan flores en la cabeza como lo indica la descripción de la leyenda de Ita Andehui.

En 1944 de retiraron muchas de las primeras participantes quedando
 únicamente Soledad Torres, Alicia Torres y Nelly Torres.

Otra de las celebraciones patrióticas en las que se interpretaba la Petenera Mixteca era la de “La Batalla de Nochixtlán” que se verifico el 23 de septiembre de 1866 en la que Porfirio Díaz derrotó en el paraje Los Tres Cruces.

En la imagen de 1946 es la única ocasión en la que las participantes llevan
 flores en la cabeza como lo indica la descripción de la leyenda de Ita Andehui.

En la imagen de 1947 las participantes portan “lacas” similares a las
 que se elaboran en las costas de los Estados de Guerrero y Michoacán.

En Oaxaca ejercer en 1951 los gobiernos estatal y municipal, unidos a comerciantes, hoteleros y empresas nacionales se reunieron para debatir cómo se podría dar a Oaxaca una proyección dentro del ámbito nacional y convertirla, en un centro turístico;
El primer Lunes del Cerro de 1952 la Mixteca fue representada por un grupo de bailarines locales, el siguiente año siguió con la misma tendencia de presentar conjuntos autóctonos y grupos folklóricos, Huajuapan de León representó a la Mixteca, completaba la delegación Cipriano Villa, oriundo de esa región y uno de los artífices del Jarabe Mixteco; los acuerdos para “imprimirle a las fiestas del Lunes del Cerro toda la brillantez que reclaman” dejaban fuera una manifestación noble y sencilla; la Petenera Mixteca regresó a su origen, a la fiesta de la Santísima Virgen de la Asunción y a las celebraciones del pueblo que no olvida su forma de expresión.

La última participación de la familia Torres en Oaxaca con la Petenera Mixteca fue en la Celebración de los 50 Años de la Coronación de la Virgen de la Soledad” en 1959.
1959 “Petenera Mixteca”, en la extrema derecha Mercedes Torres Lucero;
 en la orquesta don. Mariano Torres con el bajo sexto, Nelly Torres Avendaño;
 Fidel Torres Silva, violín, Miguel Fuentes, clarinete y Lucía Torres Silva.


Arriba de izquierda a derecha, 2a Soledad Torres Silva;
3a Mercedes Torres Lucero; al centro: sacerdote Eugenio
Cuevas Castañeda; extrema derecha Alicia Torres Silva.

Los miembros originales de la Petenera Mixteca tomaron diferentes rumbos, sin pretenderlo habían aportado a la cultura de la región una muestra de la interpretación de la cultura indígena que hasta la fecha se encuentra vigente; otras generaciones continuaron y siguen con ese impulso que nació hace un siglo, esperamos se conserve muchos años más.

sábado, 12 de noviembre de 2016

LOS ORIGENES DE PORFIRIO DIAZ MORI I DE III

LOS ORIGENES DE PROFIRIO DIAZ MORI
I de III
Jorge Mejía Torres



Escribo siempre en primera persona, porque asumo la responsabilidad de responder por mis aciertos y por mis errores
Jorge Mejía Torres





José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, es una figura histórica cuyo papel como militar y como estadista, a más de un siglo de su desaparición física, constituyen todavía motivo de acuerdos, disputas e intereses. Sin embargo, sus orígenes han sido poco estudiados, y en algún momento pienso que deliberadamente ocultados, por las razones que saldrán a la luz a lo largo de esta investigación, realizada con el único fin de conocer sus causas y motivos de pensamiento, vida y acción.


1.- EL MESTIZO IDEAL
Una de las características que se le han impuesto a Porfirio Díaz es la de ser el ideal del mestizo mexicano, resultado racial de las dos raíces fundamentales del pueblo mexicano; en él se conjuntan la sangre indígena y la española, y él mismo confirma el origen español de su padre, y la sangre asturiana e indígena de su madre; a instancias de Matías Romero Avendaño, Díaz dictó en 1887 sus recuerdos a un estenógrafo, recuerdos que luego Romero Avendaño se encargó de conformar como las “Memorias del Sr. General Don Porfirio Díaz”; en ellas aparece un árbol genealógico en el que se señala el origen asturiano de un emigrante de apellido Mori, venido a la Nueva España en el Siglo XVIII; y como antecesor paterno, aparece un español meridional de Apellido Díaz, venido en el Siglo XVI; también encontramos la afirmación de que su padre, José de la Cruz Díaz, provenía del Estado de Jalisco.




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El mismo Díaz inicia su narración recordando sus orígenes:
Nací en la ciudad de Oaxaca el 15 de septiembre de 1830. Mi padre fue José Faustino Díaz y mi madre, su esposa, Petrona Mori. Aunque de origen español, mi padre era de lo que llamáramos raza criolla, es decir, con alguna mezcla de sangre india- Mis abuelos paternos fueron Manuel Díaz y Marcela Bohórquez, ambos de Oaxaca; y mis abuelos maternos Mariano Mori y Tecla Cortés, de Yodocono.
Mi bisabuelo materno vino de Asturias y se casó con una india del pueblo de Yodocono, parroquia de Tilantongo, Distrito de Nochixtlán, del Estado de Oaxaca; de manera que mi madre tenía media sangre india de rasa Mixteca. Después de algún tiempo mis abuelos maternos se establecieron en la ciudad de Oaxaca en donde se casó mi madre.
Mi padre era herrador y veterinario de profesión y antes de casarse, siendo muy joven, había servido en un regimiento como mariscal.
Cuando mi padre se casó, por el año de 1808; era dependiente de una empresa de minas que tenía las haciendas de beneficio de metales y minas anexas de Cinco Señores, San José y el Socorro situadas en el Distrito de Ixtlán, . . .
Finalmente encontré que algunas de las aseveraciones del General carecen de sustento, pero los historiadores se han apegado a esta descripción de Díaz y las investigaciones realizadas hasta esta fecha han arrojado pocos datos sobre sus ancestros, esto en parte se debe a que se aplica un punto de vista bastante prejuicioso en la defensa del héroe patriótico, y, a que en ellas ha contado mucho la comprobación de la pureza de sangre, tanto española como indígena.


2.- LA DISPUTA POR LOS ORIGENES DE PORFIRIO DIAZ MORI
En el año 2005 acudió a mí un bibliófilo e investigador proveniente del Estado de Jalisco, a quien Doña Arcelia Yañiz, directora de la Biblioteca Pública de Oaxaca, había contactado con nosotros; el investigador, cuyo nombre he olvidado, venía a la ciudad de Oaxaca a corroborar los datos de un artículo publicado en el “Boletín N°. 48 del Archivo Histórico Municipal de Lagos de Moreno, Jalisco”, correspondiente al bimestre noviembre-diciembre del año 2004, del cual me obsequió un ejemplar.
El artículo, que era parte central del ejemplar, se titulaba: “El origen del padre Porfirio Díaz”, este era la transcripción literal de la ponencia que expuso en una conferencia, el maestro Gabriel Agraz García de Alba, Cronista Honorífico de Lagos de Moreno y miembro del consejo de la Crónica de los Altos de Jalisco y se centraba en desmentir sistemáticamente el trabajo llamado: “Encarnación: Abuela de grandes hombres. Raíces alteñas de Don Porfirio Díaz”, escrito a mediados de los años 90 por el profesor Ezequiel Hernández.


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Luego de proporcionar al investigador la información acerca de los archivos en los cuales podía encontrar datos para su trabajo, se marchó con el compromiso de enviarme el resultado del mismo; pasado un tiempo sin saber nada de él, ni de su investigación, decidí hacer mi propio intento, buscando los datos que se pueden encontrar en Oaxaca sobre los orígenes del padre de Porfirio Díaz, enfocado en profundizar, lo más posible, en la integración de su árbol genealógico.
En la primera parte de esta investigación, observo detenidamente el trabajo de Gabriel Agraz García de Alba (1926-2009), y expongo en ella, con el mayor rigor histórico posible, las probables inexactitudes y francas equivocaciones que hubieran cometido, en el año 1879: los habitantes de la Encarnación, Jalisco; los diputados del Congreso del Estado de Jalisco y el gobernador del Estado Jesús Leandro Camarena.  Luego expondré mis hallazgos en los archivos históricos que configuran el árbol genealógico de Díaz




3.- LA LEYENDA DE JALISCO
Durante las últimas décadas del siglo XIX los habitantes de la población de La Encarnación, Jalisco, afirmaban que el padre del presidente de la Republica, Porfirio Díaz Mori era originario del lugar; tal aseveración provenía principalmente del dicho doctor Agustín Rivera Sanromán, cronista de La Encarnación, que decía haber escuchado de don Herculano López de la Mora lo siguiente: “El padre del señor Presidente era descendiente de español, blanco y muy robusto, y su señora madre era nativa del pueblo de Yodocono en la Mixteca”, Esta aseveración aparece en las ya mencionadas: “Memorias de Sr. General Don Porfirio Díaz”, escritas por Matías Romero Avendaño en 1887, argumento había sido utilizado para sustentar en parte, la petición de los habitantes de la Encarnación, que solicitaban la elevación de la población, del rango de villa al de ciudad.

EL DIPUTADO
El 22 de febrero de 1879, el diputado Vicente M. Amador solicitó, la elevación de la Villa de la Encarnación a categoría de ciudad, mediante un proyecto de ley presentado ante el Congreso del Estado de Jalisco, originalmente fundamentaba su solicitud en razones económicas, políticas y poblacionales (al parecer no muy veraces), por lo que sometió al Congreso del Estado de Jalisco; el proyecto de ley que concluía:
Artículo Único. Se concede a la villa de La Encarnación, perteneciente al 11ª cantón del Estado el título de ciudad titulada “Ciudad de La Encarnación de Díaz” .- Sala de emisiones del Congreso de Estado. Guadalajara, febrero 22 de 1879, Vicente M. Amador. (sic)

EL CONGRESO
A solicitud del diputado Amador se dispensaron los trámites necesarios para la aprobación del proyecto de ley, que de esta manera se aceptó por mayoría relativa, ya que hubo oposición de un diputado, programándose para discusión el día 24 de febrero; ese día al parecer no había objeción alguna para elevar la villa al rango de ciudad. Pero existía una duda con el agregado al nombre de la misma, por tal preguntó el Diputado Morán al diputado Amador, la razón para llamar a la ciudad La Encarnación de Díaz y el diputado Amador respondió categóricamente:
“Por petición expresa de los mismos vecinos, ya que en dicha villa residen los padres del actual presidente de la república de donde son originarios”
 Ahora no solo el padre, sino también la madre de Porfirio Díaz, eran originarios y vecinos de La Encarnación y todavía vivían en la misma.
El diputado Amador también solicitó autorización para cambiar la redacción, quedando así:
Artículo Único. Se concede el título de ciudad a la villa de La Encarnación que en lo sucesivo se denominará Cuidad de Encarnación de Díaz.
La redacción final, sin debate, se aprobó por unanimidad; pero al no solicitar pruebas de la veracidad del dicho popular, el diputado Amador cometió otra grave falta que se magnificaría conforme el asunto era aprobado por las distintas instancias, replicando el error, porque el Congreso tampoco solicitó o comprobó la veracidad de lo dicho, que, sin tal comprobación, llegó a los dominios del gobernador de Jalisco.

EL GOBERNADOR
Tan solo dos días después, el licenciado Jesús Leandro Camarena, gobernador del Estado, publicó el decreto 557 reforzando así el desatino, pero ya aprobado el asunto no había modo de “echarse pa’ atrás” y además “Jalisco nunca pierde, y cuando pierde arrebata”.

LOS CRONISTAS
El asunto, ya aprobado, se difundió en diversas publicaciones que llevaron las afirmaciones a límites que rayan en la fantasía, como las del doctor Sanromán que escribió en 1908 en los artículos “Pinceladas sobre la vida y Gobierno del C. Gral. Porfirio Díaz, Presidente de la República Mexicana”, publicados en el Periódico “El Imparcial” de la ciudad de México:
“Por las informaciones de nativos y vecinos de la antes villa y hoy ciudad de La Encarnación… entre ellos personas tan fidedignas como el obispo de Sonora y el presbítero José Ma. Díaz de León, nativo y vecino de La Encarnación… más si el padre de don Porfirio no nació en La Encarnación, ni esta población tiene relación alguna con la familia del presidente, el nombre de La Encarnación de Díaz no tiene razón de ser. Muy probablemente, con motivo de la guerra de Independencia don Rafael Díaz de León emigró de su villa natal. Militó en las filas insurgentes en diversos territorios y últimamente en Oaxaca… en la ciudad del mismo nombre se casó con Petrona Mory, señora de las principales familias, nieta de asturiano y que de ella tuvo siete hijos… Tampoco es cierto que don Rafael Díaz de León murió en Oaxaca… sino que, como refieren los vecinos de La Encarnación, en sus últimos años dejó a sus hijos en Oaxaca, se volvió a La Encarnación y allí murió. Ningún oaxaqueño podrá señalar a algún pariente por parte de padre existente en Oaxaca y, al contrario, en La Encarnación viven muchos parientes del presidente, que son los Díaz de León”.


LOS HISTORIADORES
Los principales historiadores liberales de la región, entre ellos los licenciados: Victoriano Salado Álvarez, José López Portillo y Rojas, historiador; y don Juan B. Iguíñiz confirmaron la información. Desde la óptica del doctor Sanromán la madre de Porfirio Díaz no era una mujer criolla oaxaqueña que llevaba en sus venas sangre mixteca, ahora era nieta de asturianos. Tampoco hubo respuesta alguna de Porfirio Díaz, pues era ya viejo y su mayor preocupación se centraba en salir bien librado del encargo como jefe de una nación, que se encontraba en un punto crítico. De esta manera se completaba el círculo para hacer que un hecho no comprobado, se convirtiera una verdad histórica.

CONCLUSIONES
El trabajo de Gabriel Agraz, se basó en la revisión de tres documentos que se encuentran en los archivos históricos de Oaxaca, estos son:
1.      El acta de matrimonio de José Faustino Díaz y Petrona Mori, quienes se casaron el cuatro de mayo de 1809 en la parroquia de San Pedro, Etla, esta es la transcripción del acta del Archivo Parroquial:

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16 Casamiento y Velación de Don José Faustino Díaz y E. Petrona Mori de Guadalupe
En el pueblo de Guadalupe de esta Villa de Etla en cuatro de Mayo de ochocientos nueve, habiéndose proclamado en tres días festivos Inter Missarum Solemmmnia, según lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento, a Don José Faustino Díaz, español, soltero, de veintinueve años, hijo legítimo de don Manuel Díaz y doña Catarina Orozco, español, natural y vecino del pueblo de Guadalupe de esta villa, y a doña Petrona Mori, doncella, española, de quince años de edad, hija legítima de don Mariano Mori y Tecla Cortés, castiza, naturales y vecinos del pueblo de Yanhuitlan, y dicha niña vecina de San Sebastián el tiempo de cuatro años, y no habiendo resultado canónico impedimento alguno que obste a la contracción (sig) del matrimonio y habiendo manifestado al efecto sus mutuos consentimientos, yo el vicario don Fernando José Unda, les asistí al que contrajeron in facie Eclesiae por palabras de presente que hicieron verdadero y legítimo matrimonio y el mismo día les dí las bendiciones nupciales, siendo testigos don Manuel Roxas y Vicente Ximenez y para que conste lo firmé.



2.       Porfirio Díaz Mori nació el quince de septiembre de mil ochocientos treinta y fue bautizado el mismo día; como era costumbre, los niños eran bautizados a las pocas horas de nacer, su bautismo se asentó en el Libro de Bautismos:


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847
697 (tachado)
José de la Cruz Porfirio
En la capital de Oaxaca a quince de septiembre de mil ochocientos treinta. Yo el teniente, bauticé solemnemente a José de la Cruz Porfirio, hijo legítimo de José de la Cruz Porfirio y Petrona Mori; abuelos paternos Manuel José Díaz y María Catarina Orozco; maternos Mariano Mori y Tecla Cortés, fue padrino el Señor Cura de Nochistlán licenciado don José Agustín Domínguez, a quien recordé su obligación y lo firme con el señor cura suplente.
Rúbrica de Luis Castellanos
Rúbrica de José María Romero

3.-  El padre de Porfirio Díaz murió en Oaxaca el diez y ocho de octubre de mil ochocientos treinta y tres, cuando Porfirio apenas contaba con tres años, lo sepultaron en la iglesia de San Francisco del que era devoto, su viuda dio como limosna un peso para la Fábrica de la iglesia.



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Don José Díaz
Fabrica 1 peso
En la capital de Oaxaca, a diez y ocho de octubre de mil ochocientos treinta y tres. En unión de nuestra Santa Iglesia falleció de inflamación crónica don José Díaz de cincuenta años casado con doña Petrona Mori, recibió los Santos Sacramentos; se sepultó en San Francisco y lo firmé.
Francisco de Bascoña

Si bien los documentos expuestos eran ejemplificantes del origen de los padres de Porfirio Díaz, no eran concluyentes, por lo tanto, había que profundizar en el estudio de la documentalia antes de emitir un juicio al respecto. En este punto no se podía descartar de ningún modo la narración de Díaz, así que había que comprobar: el origen jalisciense de su padre, los antecedentes asturianos de su madre.


4.- LA GENEALOGIA DE LOS PADRES DE PORFIRIO DIAZ

PETRONA CECILIA MORI: LA INDIGENA, LA ESPAÑOLA . . . LA MULATA



Como señalé antes, la genealogía de Porfirio Díaz no ha sido suficientemente investigada y los intentos biográficos de Matías Romero, Bancroft, Beals, Bulnes y un larguísimo etcétera se quedan muy cortos frente a la fuerza del personaje, o de los intereses por hacer de su persona la imagen del criollo ideal. Por ello me he enfocado primeramente en precisar la genealogía de la madre de Porfirio Díaz, para realizar este estudio apliqué un proceso de cronología inversa, mediante el cual fui integrando a cada uno de los ancestros a partir de los vínculos con las generación posterior y anterior. De esta manera alcancé hasta la quinta generación de ancestros de Porfirio Díaz.


LA RAIZ INDIGENA
Petrona Mori fue bautizada con el nombre de Petrona Cecilia Mori en 1794 en la población mixteca de la Magdalena, Yodocono, así lo dice la partida existente en el Libro de Bautismos:

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Petrona
Cecilia
En el pueblo de la Magdalena Yodocono, primero de febrero del año de noventa y cuatro: Yo el vicario bauticé solemnemente a Petrona Cecilia, hija de Mariano Mori, Natural de Yanhuitlan. Español, y de María Tecla Cortes mestiza, natural de dicho pueblo de Magdalena. Cuyos abuelos paternos son Juan José y María = los maternos Pascual y Juliana. Nació en treinta y uno de enero; fueron padrinos Julián Nicolás y Anastasia a quienes advertí sus obligaciones y parentesco espiritual y lo firmé.
Francisco Dávila

Mariano Mori y María Tecla Cortes, padres de Petrona, procrearon a: María Florentina Mori Cortes (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1789), a María Eugenia Mori Cortes (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1790), a Juliana Mori Cortes (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1790), a Petrona Cecilia Mori Cortes (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1794) y a Fructuoso Mori Cortes (Santiago, Tilantongo, 1802); en los archivos encontré las siguientes partidas de bautismo:



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María Florentina
En la iglesia de San Pedro Tidaa, en quince días del mes de marzo de setecientos ochenta y nueve años. Yo el teniente de cura, bauticé solemnemente a María Florentina, hija legítima de Mariano Mori y de Tecla Cortes, cuyos abuelos fueron Don Mariano Mori y Doña María Gutiérrez, españoles y vecinos de Yanhuitlan; maternos Pascual Cortes y Juliana, indios, naturales San Pedro Tidaa y dicha Juliana de Yodocono. Fue su padrino el bachiller Don Guillermo Martínez, cura de este partido. . .
Miguel María Díaz



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P. 294
María Eugenia
En el pueblo de la Magdalena a quince de noviembre de mil setecientos noventa. Yo el bachiller Guillermo María, párroco de esta doctrina, bauticé solemnemente a María Eugenia, hija legítima de Mariano Mori y de Tecla Cortes, vecinos de dicho pueblo, cuyos abuelos paternos son Juan José Mori y María Dolores Gutiérrez y los maternos Pascual Cortes y Juliana Nicolás . . .
 Guillermo Martínez



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Fructuoso, Mestizo
En esta cabecera de Tilantongo en veintres días del mes de enero de mil ochocietos y dos años, Yo el cura Bauticé solemnemente a Fructuoso Mestizo que nació en veintiuno, hijo legítimo de Mariano Mori y Tecla Cortes. Abuelos paternos Juan José Mori y María Gutiérrez. Los maternos Pascual Cortes y Juliana Nicolás. Fueron Agustín de la Cruz y Anna Burgos  . . .
Esteban Alarcón


Pascual Cortes y Juliana María Nicolás, abuelos maternos de Petrona, procrearon a:  María Tecla Cortes Nicolás (San Pedro Tidaa, 1770), Rafael José Cortes Nicolás (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1778), Rossa Sabina Cortes (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1785).



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María Tecla
En el pueblo de San Pedro Tidaa, en veinticinco días del mes de septiembre de mil setecientos setenta años, bauticé solemnemente a María Tecla, hija legítima de legítimo matrimonio de Pascual Cortes y Juliana María; abuelos paternos Matheo Cortes y Felipa Cortes; abuelos maternos Baltazar Nicolás y Engracia; fueron padrinos Don Justo Rivero y Escandon y María Nicolasa, tía de la criatura . . .
Nicolás Pacheco




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María Jerónima
En la cabecera de Tilantongo en treinta días del mes de septiembre de mil setecientos setenta y tres años, Yo el Coadjutor Bauticé solemnemente a María Jerónima, hija legítima de Pascual Cortes y Juliana, de la Magdalena Yodocono, fueron padrinos Juan Antonio Sánchez y Felipa Camacho Naturales de Tesoatlán y vecinos del rancho de Yosondua . . .
Bernardo Joseph de Mori



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Nicolás
En la cabecera de Tilantongo en ocho días del mes de diciembre de mil setecientos setenta y cinco años. Bauticé solemnemente a Nicolás, hijo legítimo de Pascual Cortes y Juliana; fueron padrinos Lucas Nicolás y María, indios todos, naturales y vecinos del pueblo de la Magdalena, sujeto a esta cabecera . . .
Guillermo Martin




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Rafael
En el pueblo de la Magdalena sujeto a Tilantongo, en veintiocho días del mes de octubre de mil setecientos y sesenta y ocho, bauticé solemnemente a Rafael, hijo legítimo de Pascual Cortes y Juliana. Fueron padrinos José Joaquín Camacho y María Eusebia Rodríguez . . .
Guillermo Martín



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P.157
Rossa Sabina
En el pueblo de María Magdalena, a treinta de agosto de setecientos ochenta y cinco. Yo Antonio Ybañez Vicario de esta doctrina, Bauticé solemnemente a Rossa Sabina, hija legítima de Pascual Cortes y juliana, indios, naturales y vecinos de dicho pueblo; cuyos abuelos paternos son Matheo Cortes y Felipa y los maternos Baltazar Nicolás y Engracia, nació un día antes en dicho pueblo. . .
Antonio Ybañez



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P.213
Ramón
En el pueblo de María Magdalena, a dos de septiembre de setecientos ochenta y siete. Yo Guillermo Martínez, párroco de esta doctrina, Bauticé solemnemente a Ramón, hijo legítimo de Pascual Cortes y Juliana Nicolás, indios, naturales y vecinos de dicho pueblo; cuyos abuelos paternos son Matheo Cortes y Felipa y los maternos Baltazar Nicolás y Gracia, nació el día …  en dicho pueblo. . .
Guillermo Martínez


Aunque en sus memorias Díaz menciona: “Mi bisabuelo materno vino de Asturias y se casó con una india del pueblo de Yodocono, parroquia de Tilantongo, Distrito de Nochixtlán, del Estado de Oaxaca; de manera que mi madre tenía media sangre india de rasa Mixteca”; comprobamos que eso es inexacto ya que su bisabuelo materno, Baltazar Nicolás eran un indígena mixteco que casó con Gracia, también llamada Engracia como a continuación explico:
Baltazar Nicolás y Gracia (También nombrada Engracia), bisabuelos de Petrona, procrearon a: Juliana María Nicolás (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1753), Luis Nicolás (Santiago Tilantongo, 1755), Ysabel Nicolás San Pedro, Tidaa 1757) y a Josepha Nicolás (Santiago Tilantongo, 1759).



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Juliana
En esta iglesia de la Magdalena, en siete de enero de mil setecientos cincuenta y tres. Bauticé, puse Oleo y Chrisma a Juliana, hija de Baltazar Nicolás y Gracia Nicolása: fueron Padrinos Bartolomé Rodríguez y Magdalena …
Pedro Carrizosa



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Luis
En este pueblo de Tilantongo a catorce días del mes de octubre de mil setecientos y cincuenta y cinco: Bauticé, puse Oleo y Chrisma a Luis Hijo legítimo de Baltazar Nicolás y Gracia. Abuelos paternos, Pedro Nicolás y Francisca. Maternos Miguel García, Sebastiana, fueron Padrinos Miguel de los Reyes y Thomasa. . .
Juan María Díaz

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Ysabel
En esta Cabecera de Tilanongo, en trece días del mes de Julio de mil setecientos cincuenta y siete años; bauticé, puse Oleo y Chrisma, a Ysabel, hija legitima de Baltazar Nicolás, y Doña Gracia Nicolás; abuelos paternos Pedro Nicolás y Francisca, maternos Miguel García y Sebastiana. Fueron padrinos Juan Lucas de la Cruz y Magna . . .
Juan María Díaz



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Josepha
En esta cabecera de Tilantongo en veinte y cuatro de marzo de mil setecientos cincuenta y nueve; bauticé, puse Oleo y Chrisma a Josepha, hija legitima de Baltazar Nicolás y de Gracia Nicolás, sus abuelos paternos Francisco Juárez y Francisca Juárez, los maternos Miguel García y Sebastiana García. Fueron sus padrinos Antonio de la Cruz y Pascuala de la Cruz. . .
Fray Velasco …


Mateo Cortes y Felipa, procrearon a: Pascual Cortes



5.- RAÍCES ESPAÑOLA Y NEGRA




En esta parte expondré por que razones Díaz no es un mestizo, más bien es, lo que llamaban en sistema de castas de la Nueva España

Como arriba expuse, Mariano Mori y María Tecla Cortes, padres de Petrona, procrearon a: María Florentina Mori Cortes (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1789), a María Eugenia Mori Cortes (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1790), a Juliana Mori Cortes (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1790), a Petrona Cecilia Mori Cortes (Sta. Ma. Magdalena Yodocono, 1794) y a Fructuoso Mori Cortes (Santiago, Tilantongo, 1802), (ver registros anteriores); es aqui donde la sangre española y la negra que según el Sistema de Castas devenía en moriscos, se una también a la sangre indígena, siendo entonces que se producía un albino.


Juan José Mori y María de los Dolores Gutiérrez, padres de Mariano Mori y abuelos de Petrona, procrearon a: Dionicia María (Yanhuitlan, 1746), María (Yanhuitlan, 1752), Manuela (Yanhuitlan, 1750), Ana María (Yanhuitlan, 1752), Manuela (Yanhuitlan, 1754), Monica (Yanhuitlan, 1757), Manuel (Yanhuitlan, 1758), Pasqual (Yanhuitlan, 1760), Silvestre (Yanhuitlan, 1762), Francisca Xaviera (Yanhuitlan, 1763), José (Yanhuitlan, 1767).




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Dionicia
María
Yanhuitlán
Cabecera
En esta cabecera de Yanhuitlan en catorce días del mes de enero de mil setecientos y cuarenta y seis años Bauticé solemnemente (de licencia parroquial) puse Oleo y Chrisma, A Dionisia María hija legítima de Juan Joseph de Mori, y de María de los Dolores vecinos de esta cabecera, fue su padrino Bartolomé Bohorquez de la Cruz . . . 
Fray Francisco Ayala



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Cabecera
Manuela
En esta cabecera de Yanhuitlan en tres días del mes de junio de 1750 años (con licencia parroquial) bauticé solemnemente, puse Oleo y Chrisma, A Manuela, hija legítima de Juan Joseph de Mori, y de María Gutiérrez, vecinos de esta cabecera, fueron sus padrinos los Reverendos Padres Fray Diego Hidalgo y fray Francisco Ayala . . . 
Fray Diego Hidalgo



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Anna María
Cabecera
En esta cabecera de Yanhuitlan en veinte y cinco de julio de mil setecientos cincuenta y dos, Bauticé (de licencia parroquial), A Anna María hija de Juan Joseph de Mori, y de María de los Dolores Gutiérrez, fue su madrina Doña Lorenza Mori(…) deste pueblo. . . 
Agustín Mena



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1755 Fray Antonio Gonzales
Manuela
Cabecera
En esta cabecera de Yanhuitlan en diez y seis días del mes de enero, (de licencia parroquial), en el año de mil setecientos cincuenta y cinco, Bauticé solemnemente, puse Oleo y Chrisma, A Manuela Mori, hija legítima de Juan Joseph de Mori, y de María Gutiérrez,  fue su madrina Doña Lorenza Mori . . . 
Fray Vicente Magn



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Mónica
En esta cabecera de Yanhuitlan en cuatro días del mes de mayo, (de licencia parroquial), En el año de mil setecientos cincuenta y siete, Bauticé solemnemente, A Mónica, hija legítima de Juan Joseph de Mori, y de María Dolores Gutiérrez y nieta por la partea paterna de Don Bernardo Mori y Manuela Cosios. Y por la parte materna de Andrés Gutiérrez y Teresa Martínez, fueron Padrinos Manuel Antonio Quezada y María Ysabel Quezada vecinos todos de esta cabecera . . . 
Fray Manuel González



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Manuel
Español
Cabecera
En esta cabecera De Yanhuitlan, a treinta y uno del mes de mayo de mil setecientos cincuenta y ocho (de licencia parroquial) Bauticé solemnemente, puse Oleo y Chrisma a Manuel, hijo legítimo de Don Juan José Mori y de María Gutiérrez; abuelos paternos Don Bernardo Mori y Doña Manuela Cosios, maternos, Andrés Gutiérrez y Teresa Martínez, Madrina Doña Lorenza Mori . . .
Fray Manuel Real



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Pascual
En esta cabecera de Yanhuitlan en veintiseis días del mes de diciembre de mil setecientos sesenta y un años (de licencia parroquial), Bauticé solemnemente, puse Oleo y Chrisma a Pascual, hijo legítimo de Juan José Mori y María Gutiérrez. Sus abuelos paternos Don Bernardo Mori y Doña Manuela Cosios. Maternos Andrés Gutiérrez y Teresa Martínez, fue su madrina Doña Antonia de Mori . . .
Fray Vicente Reyes


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Silvestre
Español
En dicha cabecera, ultimo de diciembre de sesenta y dos puse Oleo y bauticé . . . a Silvestre, hijo legítimo de Don Juan José Mori y Doña María Dolores Gutiérrez; abuelos paternos Don Bernardo Mori y Doña manuela Cosios, fue padrino Don Juan Sánchez de Arenaza . . .
Fray Juan Lerma

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Francisca Xaviera
Cabecera
En esta cabecera de Yanhuitlan en tres días del mes de diciembre de setecientos cincuenta y tres años, bautice solemnemente a Francisca Xaviera, hija legítima de Don Juan José Mori y de María Dolores Gutiérrez, abuelos paternos Don Bernardo Mori y Doña manuela Cosios Palacios, los maternos Andrés Gutiérrez y Teresa Martínez Blanco. Fue la madrina Doña Antonia Mori . . .
Fray Hilario José Vásquez



Bernardo Mori (español) y Manuela Cosios (mulata), bisabuelos de Petrona, procrearon a José Mori; este documento es muy importante porque evidencia la tercera raíz en la sangre de Porfirio Díaz, porque Joseph o José Mori Cosios, al ser hijo de un españo y una mulata es, segun el sistema de castas, un morisco:


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José
Cabecera
En esta Cabecera de Yanhuitlan, en cuatro días del mes de abril del mil setecientos sesenta y siete (de licencia parroquial), bauticé solemnemente a José, hijo legítimo de Juan José Mori y María Gutiérrez, nieto por la parte paterna, de Don Bernardo Mori, español y de Manuela Cosios Mulata; y por la parte materna de Andrés Gutiérrez y Teresa Martínez Blanco; fueron Padrinos Domingo de la Cruz y Gracia María, nacidos y vecinos de esta Cabecera . . .
Francisco Manuel González


LA ESTAMPA DE PETRONA

Cuando observamos la única fotografía conocida de Petrona Cecilia Mori, podemos apreciar la imagen de la decisión y el empeño: el rostro firme, pero de rasgos finos, la mirada directa y profunda, y la boca átona, nos recuerda a Porfirio Díaz; en las orejas lleva aretes en forma de chimallis, de los que cuelgan cascabeles que debieron sonar con sus movimientos, remembranza del gusto y la finura mixteca por la ofebrería; la mano derecha es gruesa, evidenciando el trabajo rudo de criar y mantener una familia, mientras con la izquierda sujeta suavemente un objeto, en un rasgo de feminidad; peinada con  dos trenzas, atadas en la nuca de las que escapan unos rizos que nos hacen recordar su raíz mulata. Toda ella arropada majestuosamente en un brillante rebozo de seda; es, definitivamente, la estampa de la mujer mexicana de su tiempo.




NOTAS:
·         En la segunda parte expondremos los documentos de los siguientes ancestros de Petrona Cecilia y la genealogía de José Faustino Díaz:
·         Andrés Gutiérrez y Teresa Martínez Blanco, bisabuelos de Petrona, que procrearon a María de los Dolores Gutiérrez.
·         Bernardo Mori y Manuela Arias, tatarabuelos de Petrona, que procrearon a Domingo Bernardo Mori.
·         Cosios y Palacios, tatarabuelos de Petrona, que procrearon a Manuela Cosios Palacios (mulata).
·         En la tercera parte se incluirán las fuentes documentales y bibliográficas.




CREDITOS:

Jorge Mejía Torres: investigación, texto y paleografía.

Equipo de IIDEAHAC: Diego Mejía Ortega, Jose G. Mejía Ortega y Jessica Vásquez Navarro.


Oaxaca, México, 2016.